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yoga y medicina

DEDALO, ARMONIA Y BIENESTAR

Nuestro Centro está orientado a entregar herramientas para abandonar conscientemente el laberinto en que nos encontramos, es decir, nuestros conflictos y limitaciones de la vida diaria. De esta manera, mediante la práctica sostenida y la propia determinación, mejorar nuestra calidad de vida en abundancia y plenitud.

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La palabra pranayama viene de “pra”, que significa “rellenar”, y “na”, que significa “vivir”; si  unimos estas dos palabras se traduciría como “llenar con vida”. El prana lo recibimos del sol, de alimentos saludables y de unarespiración adecuada.

Sin ésta energía vital, no tendríamos energía y sin energía no habría movimiento. ¡El movimiento es vida! Cuando nuestras emociones están estancadas, no fluimos mentalmente, el cuerpo esta letárgico, te sientes pesado, todo está nublado, lo que necesitas es movimiento, generar vida y usar tu prana.

Hay muchas cosas que puedes hacer para esto. Vamos de adentro hacia fuera y de afuera hacia adentro.Mantraparaelmalhumor

Pasos a seguir

•  Tómate de 5 a 10 minutos de sol al día y, si puedes, que sea acostado en el pasto o sobre la tierra. ¡Cárgate de prana!
•  Medita por lo menos 10 minutos diarios enfocando tu atención en el tercer ojo si tiendes a ser más emocional, y en el corazón si tiendes a ser más racional. Enfoca tu mente, fortalece tu atención. Al meditar despejas tu mente de pensamientos, ideas y creencias que te roban energía en vez de dártela.
•  Pranayama (respiración). Kapalbhati/respiración de fuego. Aumentamos o despertamos nuestro fuego interno. La depresión es fría y pesada, el fuego es caliente, ligero y sobretodo genera movimiento y transforma la energía. Esta respiracion nos vigoriza y ayuda a desintoxicarnos.
•  Consume alimentos de primera mano, es decir, alimentos que se produjeron con la ayuda del sol y no en una fábrica. Nueces, semillas, frutas y verduras. Aquellos vivos, que vibren en una frecuencia alta de energía, trata de evitar carnes rojas y aquellos tamásicos, es decir, pesados o muertos.

Aromaterapia

La aromaterapia es excelente para aliviar la tristezadepresión y la ansiedad. Mis favoritos para estos estados de ánimo son Ylang YlangBergamota o algún cítrico como el limón. Puedes poner algunas gotas en tu shampoo, crema de cuerpo o combínalos en un aceite caliente como de  almendras o de ajonjolí para untarlos sobre tu pecho o vientre. También puedes mezclar la aromaterapia en un botecito de spray con agua destilada. Aproximadamente se usan entre 3 a 10 gotas, según que tanto de guste la concentración en el producto que escojas usar.

•  Ylan Ylang: además de antidepresivo, es un afrodisíaco. Alivia también el insomnio, taquicardia y la presión arterial alta. Sirve hasta para la belleza de tu pelo y piel.
•  Bergamota: es un equilibrador emocional que ayuda con el desaliento, la depresión y la ansiedad. Además de que huele delicioso.
•  Cítricos: ayudan a estimular tu energía y levantarte los ánimos.

bird_of_paradise_by_kelli1203Asanas (posturas de yoga)

 

La depresión tiene que ver con nuestro segundo y cuarto chakra. Sabemos que cada chakra corresponde a un órgano y a una glándula. Para trabajarlos te recomiendo hacer una rutina deyoga, empezando con algunos saludos al sol y posturas que trabajen principalmente con tu cuarto chakra, el correspondiente con el órgano del corazón y la glándula del timo, la cual se encarga de fortalecer el sistema inmunológico. Es por eso que cuando estamos tristes se nos bajan las defensas y es más fácil que nos enfermemos. Realiza también posturas que abran el corazón, como la del camello, la luna creciente, la matsyasana, prácticamente cualquier extensión o doblamiento hacia atrás que implique abrir el pecho y expandir nuestra caja torácica, que a la vez nos van a llenar de energía.Handstand

 

Al final puedes recostarte durante unos 10 minutos y poner tus manos debajo de tu ombligo (segundo chakra) o en tu pecho (cuarto chakra), mientras visualizas que pasas una energía de amor, de alivio, de tranquilidad o de aquello que más creas que te puede abrazar y contener en ese momento, permitiéndote manifestar el poder de tu intención a través del calor de tus manos.

¡Lleva una vida tranquila!

Por: Pilar Gómez

Fuente: esmas.com

tumblr_mebn0uYgf31rl91z6o1_500Las posturas que conllevan torsiones son de suma importancia durante nuestra práctica diaria. Las podemos hacer de manera activa o pasiva, depende de lo que sea adecuado para cada quien. Estas posturas nos darán la sensación de apertura y de alivio, además de los beneficios de desintoxicar nuestros órganos que, al ser movilizados por la postura o asana, drenan las toxinas activando la digestión y otros procesos depurativos del cuerpo. También mejoran la alineación en nuestra estructura ósea y brindan lubricación de la espina dorsal.

¿En qué consisten? Su base es la rotación o giro del tronco, manteniendo siempre la cadera estable y alineada. Las más conocidas son las realizadas en el piso, pero también existen posturas con torsiones de pie, invertidas y acostadas.

El trabajo físico que caracteriza a estas asanas es el enfoque en las piernas, pero sobre todo alargar y girar todo el tronco desde las caderas hasta los hombros. Los músculos vertebrales se ven sumamente beneficiados ya que estos músculos, que son los reguladores de las vértebras durante los movimientos, tienden al endurecimiento por falta de movilidad, este efecto puede contrarrestarse mediante el yoga, previniendo anquilosis.tumblr_mj7u36MdTf1ri9z4uo1_500

Estas posturas nos permiten restablecer nuestra energía, y nos brindan balance mental y más conciencia de nuestro interior. Recordemos que nuestra práctica de yoga requiere mucha conciencia, sobre la cual iremos observando los efectos y el bienestar que nos brinda una práctica continua. Estas asanas deben evitarse, con lesiones muy graves de columna vertebral, presión alta y embarazo. Recuerda que cuando inhalamos nos expandimos, cuando exhalamos contraemos. Juega con esta idea en tu mente al
momento de realizar estas posturas.

 

 

Vivir Bien
Mundo yoga
por Rebeca Mollinedo García

Afortunadamente, existen puentes o canales que despiertan nuestras conciencia para descubrir de qué estamos hechos y hasta dónde podemos llegar cuando nos lo proponemos.
El yoga, en particular, es una disciplina así como filosofía que a través de posturas (también llamadas ‘asanas’), respiración y meditación permite conocer, además de sentir, el interior tanto fisiológico como espiritual. Da lugar al manejo adecuado de las emociones, e inclusive disminuye muchos malestares.
Por lo tanto, ha sido y será una de las prácticas que mejor integra el cuidado del cuerpo, la mente y el espíritu mediante ejercicios que te ayudan a mover el cuerpo en nuevas formas para aumentar la flexibilidad, fuerza y equilibrio.
Es aquí donde se aprecian los beneficios del yoga. Al mantener una asana, varios mecanismos trabajan el pro del cuerpo: desde la fuerza muscular, encontrar equilibrio, liberar tensión en los nervios motores hasta estimular las funciones de los órganos y aparatos. Desde luego, este lenguaje corporal se complementa con el verbal, para que la mente comprenda la causa además del objetivo de cada posición. Aunado a esto, comienza a surgir una conciencia que, poco a poco, es esencial en el comportamiento diario.
Para entender la relación de esta disciplina con la mujer, primero necesitamos reconocer con exactitud lo que ellas representan:
-Son seres extraordinarios y multifacéticos que desempeñan diversos roles como les sea posible por día.
-Exponen su cuerpo a diversos esfuerzos que van desde quehaceres domésticos, cargar hijos y hasta la pañalera.
-Permanecen mucho tiempo en una misma posición: de pie o sentadas según lo amerite su trabajo, con calzado a veces incómodo.
Además, la actividad hormonal femenina causa una serie de incomodidades como son: molestias durante la menstruación, depresión post parto, el climaterio, la menopausia, entre otras, que afectan su estado de ánimo y varían a lo largo del día.
Por las razones mencionadas, el yoga representa para las mujeres un remanso de paz y quietud en medio de todo el trajín que parece no acabar. De tal suerte, que esta actividad puede representar un encuentro con ellas mismas que se vuelve sagrado. Asimismo, combinar las asanas con una alimentación saludable es un gran comienzo que previene y alivia malestares en el cuerpo femenino.
Aunque los estudios científicos de los beneficios del yoga se originaron en la India, estos han continuado en otros países después de apreciar los resultados que aporta. Por ejemplo, el yoga permite a las mujeres desenvolverse diariamente sin preocuparse del alto nivel de estrés que tengan; además tonifica su cuerpo mientras mejora su flexibilidad.
A continuación te comparto otras de las tantas formas en que el yoga puede ayudarte día a día y con práctica constante:
•Alivia los calambres menstruales.
•Mantiene regulados los niveles hormonales durante el embarazo.
•Propicia cambios de humor que reducen al mínimo enfermedades propias del estrés .
•Disminuye los síntomas de menopausia.
•Incrementa el nivel de confianza en sí mismas.
•Ayuda a mantener un peso saludable y a fortalecer.
•Regula la presión arterial.
•Mejora la concentración.
•Mejora la postura, la figura y vida sexual.
•Combate el insomnio.
•Reduce el bloqueo de arterias coronarias.
•Alivia el dolor de espalda.
•Genera un gasto energético considerable que favorece la quema de grasa
Así que ya lo sabes, ¡no esperes más para practicar esta excelente disciplina que te ayudará a mejorar tu calidad de vida! Buena suerte.

 

EkaPadaRajajkapotasana1El deseo sexual, el aparato genital, la fortaleza de los huesos, la regularidad menstrual e incluso el estado de ánimo, son aspectos regulados por las hormonas.

Por esta razón, la producción hormonal es extremadamente importante para el bienestar de la mujer y el yogaterapia hormonal es una opción natural para hace que este proceso sea óptimo, regular y sano.

“Es una técnica natural cuyo objetivo es reactivar la producción de hormonas eliminando o mejorando los síntomas de la menopausia y de toda anomalía hormonal como por ejemplo ovarios poliquísticos, menstruaciones irregulares, falta de deseo sexual, infertilidad”, explica Omayra Grisales, profesora de yoga certificada en yogaterapia hormonal.

Grisales señala que esta técnica fue creada desde hace ya varios años por la maestra de yoga Dinah Rodríguez, única que hasta ahora tiene la potestad de certificar en el mundo, por sus derechos de autoría.

“Se trabaja el cuerpo física, psíquica, fiosológica y energéticamente por medio de ejercicios prácticos que reactivan las glándulas endocrinas productoras de hormonas femeninas, a través de masajes internos que se realizan con intensas técnicas respiratorias, acompañadas de ciertas posturas y movimientos especiales para dirigir la energía a los ovarios, a la hipófisis, a la tiroides y fuera de esas glándulas también se activan las suprarrenales, para las personas que no tengan ya sus ovarios o su útero”, señala Omayra Grisales.

¿Para quiénes sirve?
Desde los 35 años empieza a disminuir la carga hormonal, así que, en esta etapa el yogaterapia hormonal puede ser muy útil.

Sin embargo, en mujeres más jóvenes también puede ser beneficioso, debido a que actualmente muchas chicas sufren de desequilibrios hormonales por ovarios poliquísticos, infertilidad, menstruaciones irregulares o dolorosas. ElalmanotienesecretoqueelcomportamientonoreveleLaoTse

“Pese a lograr disminuir o eliminar los síntomas de la menopausia, premenopausia y postmenopausia, también es alivio para todo desequilibrio hormonal y es una terapia natural, que no requiere de hormonas sintéticas a sabiendas de que muchos estudios han demostrado que estas pueden producir cáncer”, dice la profesora de yoga.

“En el caso de la menopausia mejora las olas de calor y demás síntomas, el resecamiento vaginal o piquiña, la caída del cabello, la disminución del deseo sexual, irritabilidad, inestabilidad emocional, angustia, ansiedad, mala memoria, palpitaciones, fatiga, depresión, dolores de cabeza y de articulaciones, crisis de pánico, insomnio, uñas frágiles, piel seca”, añade.

Sólo en casos especiales no se debe practicar porque puede generar efectos adversos o porque simplemente no sirve.

“No lo pueden practicar quienes han sido operadas de los senos, que son hormonodependientes, que han tomado hormonas por mucho tiempo y que han tenido un cáncer, porque les puede generar desequilibrios hormonales; tampoco la deben practicar las personas que toman antidepresivos, ni quienes tienen hernias discales, osteoporosis y cirugías recientes, a menos que certifiquen que pueden hacerlo sin problema. Los problemas hipertoroides no se ayudan a corregir, pero la hipotiroides si”, acota.

Es una terapia individual, así que, aunque es necesario un orientador para aprenderla a hacer, lograr la estimulación adecuada y conseguir los resultados esperados, después de eso se debe practicar de forma personal.

Es importante seguir una alimentación saludable, consumir alimentos con ciertas vitaminas como A, B y C, no fumar, disminuir el consumo de alcohol, gaseosas y café, y cultivar un nivel positivo de vida.

EresunoconeluniversoResultados comprobables 
Omayra Grisales señala una forma sencilla de comprobar que la terapia ha servido:

“Se pueden hacer unos exámenes de estradiol antes de empezar la práctica para ver cómo está el nivel hormonal, y quien lo practique bien, a los cuatro meses se vuelve a hacer el examen y comprobará que los estrógenos han subido”.

“Los resultados han sido comprobados y exitosos, pero siempre dependientes de la disciplina y constancia; es necesario un instructor que oriente la técnica hasta que sea bien aprendida y que la persona siga haciéndolo sola. En mi caso, yo doy un manual para que la persona pueda seguir la rutina”.

Fuente: La Tarde-Salud
Publicada por
Colprensa

DeadSeaMoshBenjaminCientíficos de la Universidad de Wisconsin (EE.UU) hallaron evidencia de que la meditación consciente beneficia el funcionamiento de ciertos genes. El equipo reunió a un grupo de experimentados meditadores y otro de personas que no meditan, pero que fueron orientados para esta investigación. Luego de una larga sesión, los expertos, cuyo trabajo fue publicado en la revista “Psychoneuroendocrinology”, midieron los cambios moleculares.

En ambos grupos, los análisis mostraron cambios en el proceso de regulación génica, por el cual toda la información se traduce en la producción de sustancias necesarias para su desarrollo. Asimismo, se redujeron los niveles de los genes RIPK2 y COX2, promotores de la inflamación, cuya alteración está ligada al estrés.

Ambos genes son el blanco de los fármacos antiinflamatorios y analgésicos. El factor psicológico es clave en el desarrollo y progresión de ciertas enfermedades crónicas inflamatorias como la artritis reumatoide, la enfermedad inflamatoria intestinal y el asma .Diaperfectoparahaceryoga

Por eso, los científicos consideran que la concentración en la respiración y sensaciones corporales, entre otras características de la meditación, disminuyen el estrés y evitan la inflamación. Los participantes también realizaron pruebas socialmente estresantes (dar un discurso improvisado y hacer cálculos mentales frente a una audiencia y a una cámara de video). Tras la meditación se observó una rápida aparición de la hormona cortisol, que se libera en respuesta al estrés y permite superar estas pruebas con facilidad.

Chelsealovesyoga1.- Control del estrés

Gracias al pranayama (respiración) todos los movimientos (asanas) del yoga se basan en la concentración  y por lo tanto en el control de la mente. Durante la práctica del yoga se incide en la relajación muscular y también en la relajación mental. Se ha comprobado científicamente que los yoguis son capaces de detectar y controlar altos niveles de estrés gracias a la práctica de ejercicios sencillos.

2.- Flexibilidad corporal

A pesar de que las asanas o posturas del yoga a veces parecen propias de un espectáculo circense, la verdad es que cualquiera puede practicarlas. Tan sólo hay que tener claro que según la edad y forma física del practicante se podrá llegar a una postura u otra. Existente muchas variantes de las diversas posturas, muchas pensadas para personas con problemas físicos específicos.

3.- Fuerza física

Aunque la mayoría de gente piensa que las posturas  están enfocadas a la flexibilidad, hay muchas formas y ejercicios del yoga que inciden en el desarrollo muscular y en la fuerza física. Tanto las series de salutaciones al sol como el yoga Asthanga consumen tantas calorías como otras actividades físicas como son las gimnasia y el pilates.Closingnamaste

4.- Mejora de la respiración

Tanto las personas que tienen problemas respiratorios como las que no, se benefician de una técnica (pranayama) que aumenta la capacidad pulmonar. A través de una correcta respiración se consigue una mayor oxigenación de la sangre, lo que contribuye positivamente en la mejora de la circulación sanguínea.

5.- Relajación física y mental

A través de la práctica cotidiana, se consigue un dominio de los llamados pensamientos negativos o en bucle. La práctica de la meditación permite controlar poco a poco las divagaciones que tanto daño hacen a la mente. Se trata de una gimnasia mental que consigue enormes beneficios tanto en el funcionamiento del cerebro como en el estado anímico de los practicantes. De los beneficios mentales hay amplios estudios científicos.

lesiones-haciendo-yogaEl yoga se ha convertido en una de las actividades más practicadas por las mujeres en todo el mundo, pero igual que cualquier otra práctica física debemos cuidarnos para evitar lesiones.

 

Aunque el yoga es una actividad perfecta para reducir el estrés y la tensión, esto no quiere decir que sea una alternativa que no requiera de esfuerzo físico. De hecho la resistencia y la flexibilidad son dos aspectos importantes en la práctica, y ambos se consiguen con tiempo pero sobre todo entrenando nuestro cuerpo.

Por eso la primera clave para evitar  haciendo  es entender que, aunque las posturas a simple vista pueden parecer fáciles de lograr porque muchas personas lo consiguen, estas son realmente producto de un largo proceso de preparación por parte de nuestro cuerpo. Por eso no esperes alcanzar un nivel avanzado en la primera semana.

 

Llega hasta donde tu cuerpo te lo permita y ten paciencia, verás como con la práctica evolucionarás poco a poco. Otro aspecto muy importante para evitar lesiones haciendo yoga, es que tu maestro o instructor sepa que estás en un nivel de principiante o intermedio. Esto le permitirá darte alternativas de posturas diferentes si no puedes alcanzar la que él propone.

En algunos centros puedes acceder a las clases según los niveles, es importante tomar en cuenta este aspecto para dar con el aula que más se adapte a nuestra condición física.

El yoga es una práctica beneficiosa, sin embargo también tiene sus limitaciones cuando contamos con determinadas lesiones, pero eso es fundamental que tu profeso sepa claramente si tienes o has tenido lesiones y de qué tipo han sido. De este modo sabrá cuáles son los ejercicios que no debes hacer y por cuáles puedes sustituirlos para trabajar igualmente tu cuerpo.

También es recomendable que si durante la práctica sientes dolor, no te fuerces más, pudieras causarte una lesión importante.

Fuente: Nosotras 

 

1779787_709858079065746_1836095231_nPracticar yoga tiene muchos efectos positivos en nuestra salud. Ahora, un nuevo estudio llevado a cabo por el Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas (EEUU) añade uno nuevo: una mejoría en la calidad de vida de las mujeres que tienen cáncer de mama. Uno de los efectos secundarios más comunes en las mujeres que siguen un tratamiento contra el cáncer es la sensación de fatiga debido a la radioterapia.

 

Para probar la tesis del impacto positivo de la práctica del yoga, el equipo de investigadores analizó a 191 mujeres con cáncer de mama con diferentes etapas dentro de la enfermedad. Todas las mujeres fueron asignadas al azar en tres grupos: el primero practicaría yoga, el segundo algunos estiramientos y el tercero ningún tipo de ejercicio. Las mujeres de los dos primeros grupos tuvieron que practicar 1 hora de yoga, 3 veces a la semana, durante un período de 6 semanas.

 

Durante este período, preguntaron a las pacientes por su sensación de calidad de vida, fatiga,depresión y calidad del sueño, al mismo tiempo que les fueron realizados varios electrocardiogramas y análisis de saliva, para medir sus niveles de cortisol, la hormona del estrés.

 

El experimento dio como resultado que las mujeres que habían participado activamente en las sesiones de yoga (el primer grupo) mostraron la caída más aguda en los niveles de cortisol, sugiriendo, por tanto, que el yoga actuaba como regulador más que eficaz de la hormona del estrés. Además, las mujeres sintieron una reducción de la fatiga y presentaron un estado de salud general mucho mejor. Las mujeres de los grupos restantes no notaron ninguna diferencia con respecto a su estado anterior y sus niveles de cortisol no bajaron.

 

El estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista Journal of Clinical Oncology determina que la práctica de un deporte como el yoga, que combina el cuerpo y la mente, tiene un enorme potencial de cara a combatir la fatiga producida por la radioterapia mediante la regulación de la hormona del estrés, y mejorando la calidad de vida en general antes, durante y después del tratamiento.

Gerontologia60% de las personas de edad avanzada experimenta molestias considerables y pocos acuden al médico a tiempo.-

El dolor no es una parte normal del envejecimiento y no debería pasarse por alto, afirman los expertos. Algunos estudios señalan que los pacientes de edad avanzada informan con menos frecuencia a los médicos sobre el dolor que sienten.

“La buena noticia es que la gente mayor maneja mejor el dolor, pero la mala es que lo hacen aceptándolo como una consecuencia del envejecimiento”, escribió Bruce A. Ferrell, geriatra en la Universidad de California, en Los Ángeles, junto a otros colegas en Primary Issues, sitio web para médicos de atención primaria.

“Esto pudiera conducir a un ciclo vicioso de menguante estatus funcional, que empeora la salud general e impide actuar en enfermedades tratables, lo que conduce a un sufrimiento innecesario”, señaló Ferrell.

El dolor no atendido causa discapacidad y puede apresurar la muerte de un adulto mayor, ya que interfiere con la capacidad de este para ejercitarse, comer bien o mantener contactos sociales.

Casi 60% de las personas de edad avanzada que vive en sus hogares experimenta considerable dolor, al igual que hasta 80% de quienes están en geriátricos. Un estudio realizado en una casa de cuidado de Carolina del Norte reveló que sólo 10% de 124 encuestados, que tenían entre 71 y 90 años de edad, no había sentido dolor en el mes anterior a la consulta.  Las causas van desde articulaciones artríticas hasta enfermedades crónicas.

El tratamiento. Una vez que el dolor es reconocido en una persona mayor, el siguiente desafío está en atenderlo de manera apropiada. Los cambios en la composición del cuerpo humano, función de órganos y metabolismo afectan la respuesta de la persona de edad avanzada a la medicación.

La función del hígado y los riñones declina naturalmente con la edad, así que se podría requerir de dosis más bajas de analgésicos para evitar efectos secundarios. Pudiera resultar difícil tomar fármacos por vía oral si el flujo de saliva ha bajado, si la persona tiene problemas para tragarlos o si un descenso en el ácido estomacal impide la absorción.

Se debe elegir un fármaco apropiado en vista de los posibles efectos secundarios, interacciones con otros medicamentos y sus efectos sobre otros problemas de salud de quien sufre dolor.

Con frecuencia, los pacientes de edad avanzada sabotean tratamientos efectivos esperando demasiado para tomar un fármaco de prescripción o interrumpiendo la medicación de manera abrupta cuando se sienten mejor. Lo mejor es tomar la medicación contra el dolor siguiendo un horario consistente, en particular si el dolor es crónico.

Además de los medicamentos, se podría disminuir el dolor con terapia física, masajes, entrenamiento de fuerza, ejercicios de relajamiento, yoga, acupuntura, aeróbicos acuáticos, aplicaciones alternas de calor y frío, meditación, autohipnosis e, incluso, escuchar música y jugar con niños y una mascota.

El Dato

Los ancianos suelen ocultar el malestar por renuencia a molestar al médico o ser vistos como quejumbrosos, por inquietud sobre la necesidad de pruebas adicionales, aunado al temor a que el tratamiento requiera cirugía o medicamento que pudiera conducir a adicción.

Fuente: JANE E. BRODY NEW YORK TIMES, 9 DE MARZO 2014

13938640139304Cuando a Paloma Luque le diagnosticaron un cáncer, meses después de haber dado a luz a su segundo hijo, tuvo muy claro que el yoga podía serle muy útil en ese proceso. Su intuición no se equivocaba. De la misma forma que a ella le sirvió para estar tranquila y serena, esta práctica puede ser de gran ayuda a miles de personas a quienes acaban de detectar un tumor o están pasando por un difícil tratamiento.

La vida, el día a día, se paraliza en muchas ocasiones cuando una enfermedad llega. Bien por los tratamientos o por el miedo a que cierta actividad sea contraproducente, algunas personas optan por dejar a un lado sus hobbies. Sin embargo, la ciencia parece aconsejar lo contrario, por lo menos en cuanto al ejercicio físico y el yoga se refiere, y anima a los pacientes a que los practiquen. Así lo constata un estudio que ahora publica la revista Journal of Clinical Oncology y que avala las bondades del yoga incluso durante la fase de tratamiento del cáncer de mama.

“Yo había practicado yoga antes, pero al mudarme de Málaga a Madrid, casarme y tener a mi primera hija, lo dejé un poco aparcado. Fue tras tener a mi segundo hijo y pasar la cuarentena, al seguir sangrando y hacerme varias pruebas que me detectaron un tumor raro (cáncer trofoblástico del lecho placentario), cuando lo retomé de nuevo. Me ayudó a aceptar lo que me estaba pasando y lo que podía suceder. Empecé a practicar yoga todos los días hasta la operación. Fue fundamental para estar tranquila”, asegura Paloma.

Ella no tuvo que recibir ni quimio ni radioterapia, así que un mes después de la cirugía en la que le extirparon el útero volvió al yoga. “Tenía la convicción de que era una herramienta fundamental para estar bien conmigo misma. Le agradezco a mi profesora que me aceptara, porque aunque no me encontraba bien físicamente, yo quería ir de oyente, y ella me lo permitió”, recuerda esta licenciada en derecho que por las mañanas se gana la vida en un banco y por las tarde trabaja en un centro de yoga que abrió hace poco, Yogarati.

Desde su diagnóstico en 2002 hasta ahora, su vida ha estado ligada a esta práctica, pues tras dos años de estudio se hizo profesora de esta disciplina y entre 2009 y 2011 dio clases como voluntaria en laAsociación Española Contra el Cáncer, de la que ya formaba parte. “Fue un proceso, primero tuve ganas de aprender más y luego de poder ayudar a las personas con cáncer”, afirma.1424459_652638914787663_634211882_n

Durante la radioterapia

De la misma forma que Paloma vio empíricamente cómo el yoga servía a sus alumnos -la mayoría mujeres con cáncer de mama-, el grupo de Lorenzo Cohen, profesor y director del programa de Medicina Integrativa del MD Anderson (Houston, EEUU), pudo comprobar científicamente los beneficios de esta actividad en un grupo de 191 mujeres con cáncer de mama (con un estadio que iba del 0 al 3).

En el trabajo de Cohen se demuestra que el trabajo cuerpo-mente es superior a otro tipo de ejercicios, en este caso una tabla de estiramientos. Las pacientes fueron repartidas de forma aleatoria a participar en tres grupos: uno en el que participaron en un taller de yoga, otro, al que se le enseñó una tabla de estiramientos y un tercer grupo donde no se les ofreció ninguna instrucción ni de yoga ni de estiramientos. Las mujeres que formaron parte de los dos primeros grupos asistieron a clases específicas tres días por semana a lo largo de las seis semanas que se llevó a cabo su radioterapia.

A todas se les realizó una encuesta, se les tomó muestras de saliva y un electrocardiograma al inicio, al final del tratamiento y al cabo de unos, tres y seis meses después de finalizar el tratamiento. Tras analizar estos datos, se comprobó que las mujeres que habían practicado yoga tuvieron la mayor reducción de niveles de cortisol en saliva. Algo particularmente importante porque el aumento de los niveles de esta hormona del estrés están asociados a peores resultados en el cáncer de mama.

El beneficio no sólo se observó al terminar el ciclo de radioterapia sino que se prolongó hasta seis meses después en aquellas mujeres del grupo de yoga, que mostraron mejor salud en general y mejor rendimiento en su día a día. Además, ellas eran más propensas a encontrar un significado a su enfermedad que las de los otros grupos.

Resultados que no sorprende a Paloma. “Durante los tres años que estuve en la asociación, todos los pacientes coincidían en que el yoga les ayudaba muchísimo. Primero, a nivel físico, al tener el cuerpo más tonificado, flexible y activo. A nivel mental, se encontraban con más energía, serenidad y calma. Y también hacían referencia a una mejora a nivel espiritual”.

Aunque ella ya no da clases allí, “sigo vinculada con la asociación, pero tras el tercer año sentí que un ciclo terminaba y decidí cerrarlo. Sólo puedo tener buenas palabras. Fue una experiencia dura, porque algunos pacientes murieron en el camino, pero también gratificante y bonita. Allí nos lo pasábamos genial, lo que primaba eran las buenas sensaciones: calma, armonía, paz… que nos dejaba siempre el yoga y la buena compañía”.1604590_681046261946928_1249084612_n

Medicina integrativa

Poder aplicar estos beneficios a las personas con cáncer es la ambición de Pilar Lianes, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital de Mataró en Barcelona. “Hace unos 10 ó 15 años que existeun interés por reconducir la medicina alternativa hacia la corriente general de la medicina, es lo que se llama medicina integrativa. Los principales centros que hacen clínica e investigación sobre esto se encuentran en EEUU y entre los diferentes grupos en los que se divide esta disciplina está el de medicina cuerpo-mente donde se estudia el yoga. Hasta 2010 había una pequeña evidencia sobre el yoga, pero en ese año, durante el congreso americano de oncología (ASCO), Cohen presentó la primera gran investigación, realizada con 400 pacientes con cáncer de mama, donde se comprobó que el yoga mejoraba la calidad del sueño, reducía el cansancio y la ansiedad y bajaba la ingesta de medicación relacionada con esto”.

El estudio que ahora publica va más allá, explica Lianes, y lo compara con los estiramientos, que tenían evidencia de que por sí mismos reducen el cansancio, como así se ha constatado en este trabajo. Pero, lo que también se ha comprobado es que los beneficios del yoga superan a los de los estiramientos. “Porque mejora el estado anímico, la calidad de vida y da lugar a encontrar el significado de la enfermedad y el cambio se prolonga al menos seis meses después de la radioterapia”, señala Lianes, quien reconoce que en nuestro país no se ofrecen ayudas para investigar en este campo. “En nuestro medio no existe conciencia de sus ventajas, estamos un poco por detrás. Desde luego los que están a la cabeza son centros como el MD Anderson o el Memorial Sloan Kettering, donde se le da a los paciente la posibilidad de hacer estas actividades en el mismo entorno hospitalario”.

Por último, esta especialista insiste en que hay que diferenciar aquellas terapias que sí cuentan con evidencia científica de las que no. “Natural no es igual a inocuo. Unas patillas de plantas pueden interferir con la quimioterapia, por ejemplo”.

Porque, como asegura Cohen, se trata de facilitar una ayuda a las personas que pasan por un cáncer. “Pasar de un tratamiento activo -como la radioterapia- a la vida cotidiana puede ser muy estresante para las pacientes ya que no reciben el mismo nivel de atención médica. Enseñarles una técnica que genera una interconexión entre el cuerpo y la mente como es el yoga, como una habilidad de afrontamiento, puede hacer más fácil esta transición”.

Este investigador actualmente está llevando a cabo la siguiente fase de este estudio para determinar qué mecanismos del yoga conducen a la mejora del rendimiento, de la calidad de vida y de los resultados biológicos durante y después de una radioterapia. Un segundo objetivo de ese ensayo será valorar el coste para el hospital, los servicios sanitarios en general y evaluar la productividad laboral de las pacientes que practican yoga.

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